¡”Caza real con Z” en Casa Madrid!

La Casa de Madrid en Barcelona tiene más de setenta años de antigüedad. Ubicada en un edificio noble de la Ciudad Condal, sus socios y amigos comparten una característica en común: el amor por Madrid y Barcelona. Y, seguramente, eso mismo suscribirían los siete protagonistas de “Caza real con Z”, una novela de HUMOR con mayúsculas, escrita a cuatro manos por Arturo Daussà y Javier Luque, ambos jubilados que han decidido demostrarnos con esta historia que “el humor, la pasión y la ilusión no conocen edad”. De cómo se gestó la novela, de sus personajes, de las dificultades de conservar la cordura en un mundo de locos hablamos con Arturo Daussà en una de las señoriales estancias de Casa Madrid. Nos acompañó una deslumbrante chulapa madrileña y no faltó el acompañamiento musical de Miquel Humbert. Fue el jueves 24 de septiembre. ¡Lo pasamos muy bien!

Lo que no creemos que compartan los personajes de Caza real con Z con los socios de Casa Madrid (sita en la primera planta del edificio) es la preocupación por el buen funcionamiento del ascensor comunitario. Caza real con Z nos lleva a una comunidad de vecinos bien avenidos, pero ya de una cierta edad. Viven en un edificio situado en la Plaza Herenni, muy cerca del Mercado de Hostafrancs, un barrio popular de Barcelona, “antaño un lugar de concentración de payos y gitanos”. El problema principal al que se enfrentan como comunidad es la necesidad de disponer de “capital suficiente” para la reparación del averiado ascensor del edificio. ¿Cómo hacerlo si sus pensiones –todos son jubilados o prejubilados- apenas dan “para ir tirando”? Aficionados a la novela negra y a las series policiacas, deciden crear una agencia de detectives para recaudar fondos.

En su primer caso, la Agencia de Detectives El Rayo tratará de demostrar la inocencia de Martín Prats, dueño de Ascensores La Paloma, acusado de homicidio por el desplome de un ascensor en un lujoso hotel de Barcelona, con el resultado de una víctima mortal. Si sus pesquisas tienen éxito, su recompensa podría ser la reparación gratuita del ascensor o, incluso, la instalación, también gratuita, de un nuevo ascensor. ¡A por ello!
Los siete protagonistas de Caza real con Z, cuatro hombres y tres mujeres, se conocen muy bien tras varias décadas de convivencia en el mismo edificio, compartiendo aficiones investigadoras y organizando campeonatos de parchís, entre otras actividades. Ellos son: Justina, viuda, de origen andaluz, que ayuda a su hija en la pescadería del mercao; Benancio (el Bena) ex detective, considerado gafe por sus antiguos compañeros de profesión y presidente a perpetuidad de la comunidad de vecinos; Silverio (el Mago), de origen gitano y, muy inteligente, fue “mago callejero” y trabajó unos años como operario en “Ascensores La Paloma”; Restituta, también viuda, la única que podría vivir en un barrio de gente bien, posee un Seat 850 que no utiliza, pero lo cede a sus compañeros cuando el caso lo requiere; Cipriano (El Cipri), sabe de leyes y mantiene contactos con miembros del sistema judicial, muy útiles para las investigaciones de la Agencia de Detectives; Feliciano (El Feli), el único catalán de origen, hace honor al tópico de “la pela és la pela”, y Pili, la más joven del grupo, prejubilada, todavía atractiva y aficionada al “flirteo”.

Para descubrir si nuestros inexpertos detectives tienen éxito en sus pesquisas y consiguen la reparación o sustitución del ascensor averiado no tenéis más remedio que leer Caza real con Z, una novela que, a pesar de tratar temas de rabiosa actualidad, como el tan manoseado “edadismo”, destaca por el HUMOR inmerso en sus páginas. En Casa Madrid pasamos una mañana muy divertida y, como fin de fiesta, Arturo Daussà organizó un sorteo de regalos entre todos los asistentes. Hubo máxima transparencia, como si de una partida de póker se tratara.
Si os encontráis entre los que eligen reír y olvidar un rato que el mundo actual “está hecho un desastre” no os perdáis “Caza real con Z”. ¡No podréis parar de leer, ni de reír!